COMPLIANCE: Un sistema que es Mucho Más que prevenir la corrupción.

En todo cierre de año, hacemos reflexiones. Y en relación a nuestras organizaciones, analizamos cómo nos fue, con respecto a lo que planeamos y los cambios en nuestro entorno, y en qué medida, pudieron afectar su desarrollo, tanto en el contexto interno y como en el externo. Sobre este último en particular, podría decirse, que la sociedad peruana tiene ahora una mayor sensibilidad hacia la integridad de las empresas, basado en el comportamiento ético y moral de sus directivos y colaboradores. Esto no se refiere solo a temas de corrupción sino también a los temas de la adecuación y cumplimiento de la regulación de normas en materia laboral, seguridad y salud en el trabajo, medio ambiente, responsabilidad social empresarial, etc.

Lamentablemente hemos sido testigos estos últimos días del fallecimiento de dos jóvenes, con toda una vida por delante, en una cadena de comida rápida por electrocución recibida de una máquina con problemas. Habiéndose vuelto éste, un caso mediático, seguramente se va aplicar a la empresa el principio de prevención de la Ley 29783, Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo, a través de procesos administrativos, civil y penal, pudiendo los responsables recibir hasta 8 años de pena privativa de la libertad, además del daño de la imagen de la empresa, así como las pérdidas económicas por multas e indemnizaciones.

Se ha cuestionado el rol de las autoridades para fiscalizar, pero sabemos que ni las municipalidades (con sus inspecciones de Defensa Civil), ni los organismos como SUNAFIL y otros, tienen la capacidad de fiscalizar al 100% las empresas. Además, aquí también podrían existir riesgos de prácticas corruptas para pasar por alto irregularidades normativas. Esto, no excusa a las organizaciones a no actuar.

En este caso en particular, conociéndose que la empresa McDonalds es una transnacional, que debe tener su sistema de Compliance para todas sus operaciones, cabe preguntarnos, ¿qué pasó con la empresa local que tiene la franquicia? La respuesta podría ser que el cumplimiento de normas y procedimientos tengan brechas importantes respecto a lo dispuesto. Esto seguro será parte de las investigaciones de la empresa. Pero en general, reconozcamos que en nuestra sociedad, no tenemos una «cultura» de seguir normas y reglas, por el contrario no se cumplen, sea porque son «costosas» o porque «van en contra del negocio», o peor aún, el negligente «así nomás». cualquier excusa es válida. (Y para muestra, lo vemos a diario en todas las esquinas, al ver las actitudes de muchos conductores frente a la luz ámbar del semáforo). Esto es algo que se debe trabajar en todas nuestras organizaciones, nuestra cultura hacia el cumplimiento de las reglas, en beneficio de todos. Esto es lo que nos diferencia enormemente de sociedades más desarrolladas.

Por ello, resulta pues de suma importancia, que las empresas de todo tamaño, evalúen la adopción de la cultura del Buen Gobierno Corporativo, que busque que las operaciones (dentro y fuera) de la empresa estén debidamente reguladas con políticas y procedimientos redactadas acordé con las normativas vigentes. Es aquí donde funciones de Compliance, de una manera integral, deben coordinar con las áreas de las empresas, para prevenir, detectar y actuar frente a las situaciones de riesgo, con altas probabilidades de ocurrencia y de gran impacto económico. Esto sentaría las bases para trabajar la cultura empresarial.

Ojalá que, en los próximos años, el Compliance en nuestro país logre su consolidación, y que permita construir Confianza y Respeto en toda nuestra sociedad.

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